Hace tres años
Jota Mayúscula, junto a Tony Touch, presentó en La Riviera su disco “Hombre negro soltero busca”. El resultado fue uno de los mejores directos que se habían visto hasta el momento. Por eso para este nuevo concierto había muchas expectativas, y desde luego no defraudó. La fórmula es sencilla: Jota como director de orquesta, y en el escenario artistas como Dnoe, Capaz, Kase-O y muchos más. El espectáculo estaba asegurado.
Desde el primer momento se notó que este sería un concierto muy bien planificado: con mucho acierto se decidió incorporar a
Giggi Mantequiggia al bajo eléctrico y a
Costa a la percusión, lo que permitió mostrar la faceta más musical del último disco de J. Bibang
“Una vida Xtra”. Para comenzar, y después de las inevitables presentaciones del Dj y productor madrileño, saltó a escena
Mala Rodríguez, cantando temas de sus dos discos. Aunque La Mala no supone un inicio demasiado potente, los ritmos y trucos del productor iban invadiendo los oídos del público, que respondió desde el primer momento. Continuando con la estrategia de ofrecer al inicio la parte más musical del espectáculo, hizo su aparición
Mefe. Para la mayoría de la gente, el disco de Jota ha supuesto la primera aproximación a esta rapera, que sin duda sorprendió con una actuación muy preparada que el público supo apreciar. El R&B invadía la sala cuando
Dnoe entró a escena de forma espectacular, y es que ver a esta mujer en la tarima es un regalo para la vista y oído. Dnoe es una cantante que sabe llenar el escenario, y lo demostró con creces. Cuando el público estaba más exaltado con su prodigiosa voz, se incorporó
Ikaa, elevando aun más el nivel de un concierto que ya respiraba música negra por los poros. Todo un espectáculo de elegancia y profesionalidad.
El siguiente bloque de actuaciones estuvo dedicado al reagge, para lo cual contaron con las voces de
Newton y
Morodo. El resultado fue una transición perfecta hacia los ritmos jamaiquinos. Se escucharon temas del disco de Jota Mayúscula como “Babilonia escucha” y otros de cosecha propia, pero todos remezclados con los riddims de ragga que ofrecia el Dj, dando la sensación de estar asistiendo a una autentica Jam caribeña. Para dar aun más espectáculo, Morodo llevaba un bastón de madera que no sabemos si necesitaba pero que sin duda contribuía a la imagen rastafari que habia tomado el concierto. Una de las mejores actuaciones del hombre de la garganta de lija.
De pronto, y sin previo aviso, comenzó a sonar la instrumental de “Ya estamos muertos”, y la sala se convirtió en un rompecuellos al aparecer
Sicario y
Capaz, de
Hablando en Plata Squad. La parte del rap había llegado. A partir de aquí la mayor parte del público perdió la noción de lo que estaba pasando, incluyendo el redactor, ya que el concierto había alcanzado el punto cumbre, que continuó hasta el final. Sicario y Capaz utilizaron mucho el Freestyle, entremezclado con letras de distintas canciones y con distintas producciones que pinchaba Jota. El siguiente en aparecer fue
Meko, que no ofreció una actuación demasiado convincente, pero que al final pudo salvar gracias a una gran acapella. Tras un minuto de pausa para levantar más expectación, comenzó una de las actuaciones más esperadas de la noche: el grupo zaragozano
Doble V. La sala reventó literalmente cuando el trío maño tomó los micros y Lírico comenzó a improvisar sobre conocidas bases norteamericanas. Lamentablemente no pudimos escuchar nada nuevo como adelanto de su próximo trabajo, sin embargo
Kase-O no falto a su “deber” de ofrecernos los temas “En el cielo no hay alcohol” y “Ke no hay Alcohol”, pertenecientes a los dos discos de Jota Mayúscula. También escuchamos algunas letras que no conocíamos, sobre la famosa base “All I need is one mic”, de Nas. Tras acabar el grupo de Aragón vimos al rapero newyorkino
Full Nelson, que cantó su tema del disco de Jota. Tuvimos otra sorpresa, la actuación del veterano
Kamikaze, que interpretó, entre otras, la colaboración que tiene en el disco de Mala Rodríguez “Lujo Ibérico”.
Para terminar el espectáculo, todos los artistas salieron al escenario e hicieron un poco de Freestyle en un ambiente festivo, dejando un agradable sabor de boca en el público, lo que fue el broche final perfecto para el concierto.
Como valoración del espectáculo podemos decir que fue uno de los mejores conciertos que se han podido ver en Madrid, tanto por su elaboración, su planificación y el gran plantel de artistas. La nota negativa la dieron los patinazos del técnico de sonido, que aunque no fueron muchos desvirtuaron las actuaciones en algunos momentos. Lamentamos también la ausencia de
Supernafamacho, ya que todos esperábamos escuchar el impresionante +graves 2004. Pero puestos en ese plan, también podríamos pedir la asistencia del Meswy, VKR, La Excepción y haber asistido al mayor espectáculo de rap realizado en España. De ilusión también se vive.
Crónica por: gran kanjiVer crónica completa